La casa de los Pachecos

Hoy en día frente a la Catedral de León, existe la llamada Plaza Catedral; pero en ese lugar existió otro lugar icónico de nuestra Ciudad, “La Casa de los Pachecos”.

La enorme casona había sido propiedad de un tal señor Pacheco, dueño de una gran fortuna, pues la casa se componía de enormes paredes, gigantes ventanas, maderas con moldura, y un sinfín de ornamentos

La gran puerta de madera con clavos de hierro y bronce, los enormes ventanales de la casa y las macizas pilastras de cantera; que en aquella época eran un lujo y en León eran escasísimas.

Al morir aquel señor, su fortuna fue mermando con el paso del tiempo, pero sus herederos continuaron disfrutando en común de la propiedad. Nuevas generaciones llegaron y se sumaron a las anteriores; cada año fueron más… y a la par de la población aumentaba su pobreza: Nadie quería dejar de aprovechar el tanto por ciento que le correspondía de aquella casa; pero tampoco podían pagar las reparaciones que la misma exigía.

Por la falta de mantenimiento, la casa comenzó a desmoronarse, y los materiales con los que estaba hecha, empezaron a dañarse. La yerba invadió la casa, por lo que parecía una casa abandonada, que daba miedo a los más pequeños y era un punto de referencia para los adultos.

Aunque parecía que la casa estaba desértica, no era así, pues ahí vivía Don Juan Arista, quien peleó en la Guerra de Independencia a favor del Rey. Al ser derrotado, se retiró a la vida privada y nunca volvió a hacer tratos con el nuevo régimen ni a dirigirles la palabra.

Después de la muerte de Don Juan, la casa quedó en completo abandono, y en junio de 1888 la casa de vino abajo derivado de la inundación más catastrófica de nuestra historia.

Rene Funez

Rene Funez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación.

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