De City Manager a burócrata ordinario

La idea de contar con un administrador de la ciudad para León es buena; sin embargo, esta figura, conocida como City Manager en otros países, se redujo a una burda ampliación de la estructura burocrática municipal que sumará 2.8 millones de pesos aproximadamente al gasto anual.

Por eso no estaba dispuesto a votar a favor de la creación de esta figura en la sesión de Ayuntamiento del jueves pasado. Y quizá porque había mucha inconformidad, el tema ni siquiera se subió al pleno.

Insisto, la idea que propuso el sector empresarial desde campaña es buena. El rápido crecimiento de León hace imposible que una solo persona, en este caso el alcalde Héctor López Santillana, atienda personalmente todos los problemas de una ciudad tan compleja, y más cuando hay asuntos urgentes qué resolver como lo es la inseguridad.

Se necesita a un experto que administre los servicios, y lo más importante: que pueda decidir sobre las distintas áreas y que no esté sujeto a los caprichos del gobernante en turno, que esté blindado electoralmente y su permanencia en el puesto tenga que ver con resultados, evaluados principalmente por la ciudadanía.

¿Y qué es lo que nos están dando a cambio? En realidad la propuesta que surgió de las Comisiones Unidas, y que se iba a votar este jueves pasado, es la de crear una unidad administrativa más denominada Administración de Servicios Municipales cuyo titular será nombrado (y removido) por el alcalde.

Según el dictamen, el administrador de Servicios será un auxiliar del alcalde par mejorar la eficiencia, el control y supervisión de los servicios públicos municipales, de la realización de obra pública y de la funcionalidad de la vía pública, a partir de una modalidad de administración y gestión integral que articule a las dependencias.

Los servicios públicos exentos de articulación y coordinación son Seguridad Pública, Mercados Públicos, Panteones y Rastros.

La idea original, planteada en el documento Propuestas Guanajuato 2018, concibe al administrador de servicios como el “funcionario que se encargaría de la parte técnica y operativa del gobierno de León, desde la gestión diaria, que dé continuidad y seguimiento a las políticas públicas, y cuya permanencia no obedezca a procesos electorales, lo que posibilite un trabajo a largo plazo. Es un profesional contratado especialmente para asumir funciones ejecutivas delegadas por el alcalde, evaluado por el Cabildo y por un Consejo Ciudadano”.

Todavía estamos lejos de alcanzar esa figura. Sin las facultades necesarias para que sea un área eficiente, se antoja difícil que la propuesta aprobada en Comisiones incida en lo más elemental: en evitar la corrupción de los trámites municipales.

La pregunta sigue en el aire: ¿cómo podemos mejorar los servicios municipales?

Alfonso Orozco

Alfonso Orozco

Orgulloso Leonés y Regidor H. Ayuntamiento de León 2018-2021.

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