Mitos y verdades de los albañiles y la Santa Cruz

Ya sea con una coca bien fría, un cartón de chelas y una carne asada, el 3 de mayo, Día de la Santa Cruz, siempre es especial para los trabajadores de la construcción ¿Y cómo no? Ya que sin ellos no tendríamos, en primera casa, escuelas o calles por donde transitar.

Es por eso que nos dimos a la tarea de realizar esta nota donde se habla de los mitos y verdades de los “maistros” o coloquialmente conocidos como albañiles.

Vamos a empezar con un dato duro, de acuerdo a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), el número de personas aseguradas del sector construcción a marzo de 2019, es de 77 mil 996 en el estado de Guanajuato.

Ahora sí, una de las verdades y que para ser sincero me causa envidia es que, si bien se hidratan con agua, una de sus bebidas preferidas es el refresco, combinado con tortas de jamón que no los hace subir ni un gramo, pues el esfuerzo físico que realizan bajo el sol es en demasía, es decir, coman lo que coman no engordan.

Otra de las verdades que va muy ligado a la anterior, pero esta se especifica en el físico y es que la mayoría de ellos tienen buena espalda, abdomen, bicep y tricep, sin la necesidad de matarse y mucho menos pagar por ir a un gimnasio, pues las horas que le dedican a su trabajo son suficientes para desarrollar músculo y quema grasa.

Eso sí, es un trabajo donde la mayoría son varones, es nula o casi nula la participación de mujeres en la construcción de casas, calles, bulevares y edificios.

¡Ay san lunes! Se dice que descasan todos los lunes porque agarran la jarra desde el sábado al mediodía cuando terminan de laborar, la continúan el domingo y el lunes es para reposar el cuerpo cansado de toda la semana anterior y recuperarse de la “santa cruz”.

No hay mejor música para trabajar como “Los Temerarios”, “Bronco”, “Exterminador” y “Los Tigres del Norte” para que se inspiren en la construcción.

También se dice que son arquitectos o hasta ingenieros sin título, pues tienen toda la experiencia y el conocimiento, pero pocos lograron continuar con sus estudios. Eso sí, son muy creativos.

Y cada 3 de mayo, pare en el día que pare, la mayoría de ellos va a misa con su familia, en las obras hacen un altar con la santa cruz al frente y en compañerismo hacen una carne asada que por supuesto, acompañan con cervezas bien frías, pues apenas el sol de mayo está en todo su esplendor.

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