El milagro del corazón de atole

En la época cristera se cuenta de un milagro muy particular ocurrido en nuestro Bonito León. La gente atemorizada por las fuerzas radicales del Estado contra la Iglesia temía tener algún gesto de fe en público, pero fue en esos tiempos de asperezas que ocurrió el llamado milagro del corazón de atole. ¿Sería imaginación o un verdadero milagro?

Cuentan que el 25 de diciembre de 1924, en la entonces cárcel municipal, durante un desayuno que les sirvió a los presos para celebrar la primera comunión de algunos niños, se le derramó la taza de atole al infante José Guadalupe Hernández. Para que no lo regañaran invocó al Sagrado Corazón de Jesús. Fue entonces que el atole se coaguló y tomó la forma de un corazón perfectamente anatómico.

El mantel fue llevado a los padres jesuitas que se encontraban en el Santuario de Guadalupe, y posteriormente al obispo Emeterio Valverde y Tellez, a quien se le informó de lo ocurrido. El obispo ordenó que en un cuadro especial se colocara en el salón de juntas del santuario, alejado del público pues la iglesia no permitía el culto al corazón solo, sino a la figura de Cristo.

Durante el conflicto cristero se dieron diferentes manifestaciones milagrosas de corazones, como la del Caserío llamado “El Ratón”, donde a Manuela Meléndez se le formó un corazón perfectamente anatómico con el jugo de carne en un papel.

Al poco tiempo cambió de residencia al Rancho de San Judas y se le siguieron apareciendo corazones en piedras, cazuelas y en las tortillas que echaba al comal.

Y así siguieron aconteciendo revelaciones milagrosas, como la del Coecillo, donde se formó un corazón en la tinta de curtir la piel. Mucho se dice que se trató de la tensión del momento y del fanatismo de los leoneses, ¿tú qué opinas?

Rene Funez

Rene Funez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación.

Tal vez te interese

function enqueue_files() { if ( is_singular('post') ) { } else { } }
.