El fraude de las figurillas de Acámbaro

¿Te imaginas que en nuestro país hubieran existido unos “Picapiedra” mexoamericanos? Sí, unos Picapiedra como la caricatura de los años 60 en donde los hombres y los dinosaurios convivían con singular alegría.

Suena como a película, pero hace casi 80 años, en 1945, un arqueólogo principiante de nacionalidad alemana y amante de la cultura prehispánica, “descubrió” unas figuritas muy peculiares.

Estas figuras tenían forma de mujeres, animales, personas. Lo curioso es que muchas de las encontradas estaban mezcladas entre sí. Estas últimas fueron las que más asombraron al arqueólogo, ya que muchas se parecían a personas montadas en… ¡Dinosaurios!

Muy pronto se encontraron miles de piezas y muchas de ellas resultaron sorprendentes pues las figuras eran representaciones de dinosaurios y humanos conviviendo entre sí.

Este descubrimiento se hizo en el estado de Guanajuato, exactamente en el Cerro “El Toro” a las afueras de Acámbaro, y la polémica se inició desde entonces.

Cegado por la curiosidad, el arqueólogo de nombre Waldemar Julsrud, ofreció a los vecinos de la zona un peso por cada figura que encontraran con la esperanza de incrementar su colección y comprobar que los hombres sí convivimos con los dinosaurios.

Los campesinos obviamente mostraron interés por la oferta y el arqueólogo llegó a tener hasta 33 mil figurillas. Después de tantos casuales “encuentros de tesoro”, la comunidad científica, en 1979, cuando ya contaba con innovadoras técnicas paleontológicas como el carbono 14, dieron como resultado que esas piezas eran falsas.

Las figurillas entregadas a Waldemar, eran de reciente creación hechas para vendérselas al alemán. Pero, aunque no son piezas arqueológicas como tal, hoy en día puedes conocerlas, admirarlas y crear tu propia teoría en el Museo Waldemar Julsrud en Acámbaro.

La colección de 33 mil piezas cuenta con figuras de hombres montando dinosaurios, los dinosaurios devorando hombres y un montón de extrañas representaciones que llama la atención de creyentes y escépticos.

En conclusión, las figurillas de Acámbaro son hoy en día artesanías que atraen a cientos de turistas y curiosos por igual. ¿Ya las conocías?

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