¡El paaaaaan! Lleve sus conchitas, hojaldras, mil hojas y más

Quién no reconoce a nuestro México por su deliciosa gastronomía; somos ricos en colores, olores y sabores, sabores deliciosos como el del pan dulce.

Este fin de semana se viene Expro Inpan y, con estas tardes lluviosas que hemos tenido, ¿a quién no se le antoja un panecillo con un chocolate caliente?

Este evento es la exposición de la industria de la panadería, repostería, chocolatería, helado y café que se realiza en Poliforum León. Por esta razón nos nació la curiosidad de saber de dónde viene esta emblemática y sabrosa tradición del pan mexicano.

Los orígenes se remontan a la época de la colonización española, cuando los españoles importaron de Europa las primeras semillas de trigo.

Años después de la conquista de México, ya funcionaban las primeras panaderías caseras que eran para el autoconsumo, aunque no pasó mucho tiempo para que evolucionaran hasta convertirse en expendios de pan donde los indígenas se encargaban de la producción con la que se surtía a tienditas, mercados y plazas principales.

En el siglo XVIII, el pan tuvo una revolución en sabores y formas gracias a la llegada de reposteros italianos y franceses, quienes enriquecieron y enseñaron la variedad de masas y técnicas utilizadas en la panadería artesanal de Europa.

Hay de todos sabores y colores, pero principalmente el pan mexicano se divide en panadería salada y panadería dulce. Se le conoce como “pan de sal” a los bolillos, teleras y birotes, los cuales están inspirados en la baguette francesa. Con este tipo de panes podemos preparar unas deliciosas tortas.

Si hablamos de los panes dulces, acabamos hasta mañana. Tanto su variedad como sus nombres son muchísimos, por ejemplo, las donas, cuernitos, polvorones, hojaldras, mil hojas, mantecadas, magdalenas, panqués, corbatas, orejas, empanadas, trenzas, banderillas, conchitas, peinetas, campechanas y regañadas; son algunas de las maneras ingeniosas con las que se ha bautizado a los diferentes panes por su apariencia tan original.

En los distintos barrios de León aún sobreviven panaderías artesanales donde se prepara y hornea el riquísimo pan como solía hacerse siglos atrás y que nos encanta a cualquiera. Muchos de estos negocios son empresas familiares en las que el oficio de panadero se hereda de generación en generación, lo cual ayuda a preservar la identidad y el sabor del pan más tradicional.

Bueno, sabiendo su origen, no puedes desaprovechar la oportunidad de comer pan recién hecho y de encontrar cientos de productos para su elaboración en Expro Inpan, que se llevará a cabo los días 17 y 18 de mayo en las instalaciones de Poliforum León.

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