Fue un Miércoles Santo de 1588 cuando llegaron los Franciscanos a León

La llegada de la orden Franciscana a nuestra ciudad tiene registro un Miércoles Santo de 1588, aunque hay otras fuentes que manejan la teoría que pudo haber sido hasta 30 años antes.

Su arribo a León se debió a que la ciudad se había quedado sin sacerdotes y ellos llegarían a dar protección y estudios a los leoneses, pero nos dejaron más que eso, sobre todo, un legado en la historia y rumbo de nuestra maravillosa ciudad.

Esta información fue consultada por el estudiante de la Historia de León, Alejandro de Jesús López Flores y datos del Archivo Histórico Municipal de León.

En aquel entonces, el Ayuntamiento decidió donar la parte poniente de la Plaza Principal del Centro de la ciudad y algunos solares anexos, por lo que gran parte de la arquitectura de esa zona, incluso del primer cuadro de León se la debemos a ellos.

Además, construyeron una nueva iglesia franciscana que hoy conocemos como parroquia de San Sebastián, santo patrono de la ciudad, o El Sagrario en el corazón del Centro Histórico de León, un Monasterio y un cementerio.

En este punto, el primer cadáver sepultado fue el de Isabel de León, que era mulata. Después fueron construidas la iglesia de la Tercera Orden y la Ermita de la Soledad.

Pero la historia de la religión en León comenzó mucho antes, ellos solo vinieron a darle un nuevo rumbo, ya que en 1576 se procedió a la construcción de la primera iglesia en León en la esquina de las calles Francisco I. Madero y 5 de mayo.

El 20 de enero de 1576, fecha de la fundación de la entonces Villa de León, el padre Alonso Espino celebró la primera misa en esta última iglesia que te acabamos de mencionar.

¿Conocías esta historia?

 

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