La contraseña que nadie en el mundo podrá utilizar

En el cine, hemos visto muchísimas veces una tecnología muy avanzada en la que los personajes de la ciencia ficción abren puertas, utilizan su voz como contraseñas, encienden su auto con el simple reconocimiento facial o con la lectura del iris etc.

Lo que antes solo se podía ver en películas de ciencia ficción, como todos los ejemplos anteriores, hoy en día se incorpora cada vez más a nuestras vidas e incluso hay empresas que ya se modernizaron y ya la incluyen en sus instalaciones.

A esta técnica de seguridad se le llama “biometría” y se dedica a desarrollar técnicas que permiten analizar parámetros físicos de las personas que son únicos para poder comprobar su identidad.

Estas técnicas son consideradas a menudo como como las sustitutas de las contraseñas, ya que dicen los expertos que son la futura forma en la que iniciaremos sesión en el mundo.

Entre los biométricas más utilizados están la huella dactilar o el iris del ojo, aunque también ya se puede identificar a un individuo por su voz, su forma de caminar, su palma de la mano o los rasgos del rostro, como en los teléfonos más modernos.

Los datos biométricos se utilizan actualmente en los campos de la seguridad, la medicina y del ocio. Se usan para permitir el acceso a edificios o a zonas muy restringidas sin necesidad de utilizar tarjetas o claves de acceso que pueden transferirse fácilmente de una persona a otra y se ha considerado de gran ayuda porque no es posible replicar la cara interna de la córnea o la voz, ni se diga de las huellas digitales.

Por ello, este tipo de sistemas biométricos podrían usarse para iniciar la sesión en alguna computadora, sacar dinero del cajero o utilizar el celular, con la certeza de que no se suplantará nuestra identidad.

Los datos biométricos contienen la información sobre las características de una persona y si se hace uso indebido, se puede tener acceso a información que pudiera poner en riesgo la seguridad o estabilidad patrimonial o financiera de una persona, por eso, los datos biométricos son datos personales y por lo tanto son merecedores a los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición o bien conocidos como ARCO.

Acércate al IACIP GTO e infórmate de cómo puedes proteger tus datos personales.

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