Antiguas costumbres de Semana Santa

Sin un solo ruido que no fuera el que soplaba el viento y el cantar de los pájaros y con el cabello corto al igual que las uñas, era como se vivían las primeras cuaresmas en León para guardar el luto por la muerte de Jesucristo.

Las tradiciones comenzaban desde el principio de la cuaresma, pues era mal visto cortarse el cabello en ese lapso, ya que se tenían que esperar hasta que pasara Semana de Pascua, de acuerdo a información del Archivo Histórico municipal.

Además, en las calles, los militares se encargaban de que la gente guardara silencio, mientras que en las casas había duras sanciones para los niños que no hicieran caso, pues les pegaban hasta con varas de membrillo.

“Al llegar la Semana Mayor todo ruido cesaba, incluyendo cualquier clase de vehículos, con excepción de Tranvías de la compañía limitada del centro y ‘carretones’ (…) En el interior de las casas se aquietaba a los chiquillos durante los cinco días de la última semana amonestándoseles severamente para que se abstuvieran a cometer groserías o incurrir en desobediencia y actos censurables.

“Pues además de los inmediatas castigos en que cinturones y ‘varas’ de membrillo jugaban importante y desagradable papel, se les quemaría el Sábado de Gloria como un Judas cualquiera”, se cita.

En la Catedral se llevaba a cabo una ceremonia conocida como “La Seña” y en las escuelas, durante los viernes, sacaban a los alumnos a las iglesias más cercanas como El Calvario y Belén para ponerlos a rezar.

Así es como en aquellos años se vivía la Semana Santa y la cuaresma en León ¿Te imaginas estar en esos tiempo donde ni ruido podías hacer?

Tal vez te interese

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

.