Crean prótesis mecánica, ahora van por la robótica para personas de escasos recursos

El proyecto de prótesis para personas de escasos recursos que nació la noche del 23 de febrero de 2018, cuando Miguel Huerta, uno de los fundadores, hizo una publicación en sus redes sociales, ya es toda una realidad plasmada en el cuerpo de Sandra Silva, menor de 11 años que nació sin una mano.

“Su sueño, ella decía que lo primero que quería hacer era dar un abrazo completo, entonces al momento de colocarle la prótesis fue lo primero que hizo y es de esos momentos que se quedan en mi corazón para siempre definitivamente”, comentó Ernesto Flores, cofundador del proyecto.

Estas prótesis oscilan entre los 40 mil hasta los 2 millones de pesos, dependiendo si es mecánica o biónica, que más adelante te vamos a explicar.

Tiempo de después, Javier de Alba y Ernesto Flores conocieron a Miguel cuando eran estudiantes de Ingeniería Mecatrónica y tuvieron un intercambio en el ITESO Guadalajara de donde son originarios y el segundo daba clases.

En ese momento, Miguel tenía un negocio de impresión 3D y su idea era hacer mancuerna. Con el paso del tiempo se fueron sumando más personas como Paulina Gutiérrez, y en la actualidad son 30 participantes.

Los jóvenes se encontraban en los últimos semestres de su universidad, por lo que tenían que elaborar un proyecto de titulación y la idea era realizar una prótesis biónica (brazo robótico) y congeniaron con Miguel porque tenían ideas similares: La tecnología al alcance de todos.

Antes de llegar a la prótesis mecánica que actualmente usa Sandra, Ernesto, nuestro entrevistado, dijo que tuvieron que imprimir muchas piezas en 3D.

Además, señaló que una de las ventajas que tiene es que el material es biodegradable y da la facilidad de que cuando la prótesis llegue a ser incomoda porque cambia la anatomía del niño, se mete a una máquina especial y se imprime nuevamente una prótesis.

“La tecnología que estamos implementado de impresión 3D es completamente factible para personas de escasos recursos que no pueden pagar una prótesis de las que ahorita ya están en el mercado, y pues claro, todavía falta mucho apoyo, mucha difusión e investigación de nuestra parte, crear más prototipos e ir mejorando para que el proyecto llegue a más personas”, dijo.

Comentó que están trabajando en muchas mejoras de la mano de la empresa Tecmain de Desarrollo de Tecnología prototipado e impresión 3D.

Una de las cosas que están trabajando en la actualidad es la prótesis biónica, tanto Javier de Alba y él pudieron construir un modelo funcional, pero aún falta.

Este modelo trabaja con impulsos nerviosos y ya se probó en Sandra, y pudo controlarla con sus brazos e impulsos nerviosos.

Sin embargo, dijo que no cuentan con apoyo para donar ni solventar las investigaciones ni desarrollos, pero acaban de armar la página: tallerserendipia.com donde la gente puede donar ya sea monetario o por patrocinios, en efectivo o en productos.

“La idea es que sea lo más transparente posible, nosotros al recibir una donación vamos a estar publicando el número de donación o nombre de la persona y exactamente en qué se está gastando”, dijo.

La prótesis mecánica con las que compiten pueden tener un costo de los 20 hasta los 40 mil pesos, mientras que la prótesis biónica que trabaja con los impulsos nerviosos se pueden encontrar en el mercado de 50 mil o hasta el medio millón o dos millones de pesos.

Tal vez te interese

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

.