La misteriosa lámpara de la Catedral de León

El Centro Histórico de nuestro Bonito León, guarda entre sus calles y pasajes, historias, mitos y leyendas que le dan belleza y vida a nuestra ciudad.

Hechos históricos que han marcado la vida cotidiana de León, son los que han dado origen a estas leyendas. Uno de estos hechos es la epidemia de tifo que sacudió la ciudad en 1892.

José Velázquez, fiel devoto de la Virgen de La Luz, a nombre de todos los leoneses le pidió con fervor a la patrona de la ciudad que terminara con la peste, a cambio de que a diario le encenderían una lamparita roja que significaría el recuerdo y la gratitud al haber terminado con la enfermedad.

Y así fue que, en el mes de mayo de ese mismo año de la peste, se colocó una lámpara de luz roja entre las dos torres como ofrenda y para implorar a la Virgen a que frenara el desastre que tenía a la ciudad de León inmersa en el miedo y la desesperanza ya que no existía familia que no conociera a alguien muerto por tifo.

Y así fue como comenzó a verse la luz entre las torres de la Catedral. Con el paso del tiempo, comenzaron a surgir leyendas populares alrededor de esta brillante luz roja.

Algunos ciudadanos aseguraban que se veía una estrella sobre la iglesia, mientras que otros anunciaban que esa luz roja era el presagio de nuevos males y epidemias que atacarían la ciudad.

En sus inicios, esta lamparita se prendía con petróleo, siempre a las 12 del mediodía, la hora del Ángelus. Con el tiempo y al paso de la modernidad, dejó de funcionar con combustible y pasó a ser un foquito rojo que podemos apreciar, si te fijas con atención, en lo más alto de la Catedral y que sigue llamando la atención a sus espectadores.

Tal vez te interese

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

.