La Procesión del Silencio del Barrio de El Coecillo desde 1988, este año será diferente

A lo mejor tú no lo conoces porque eres muy joven, pero posiblemente tus padres o abuelos se acuerdan de “El Padre Guti”, el Fraile Agustín Mandujano rector del templo de San Francisco de El Coecillo, quien impulsó la primer Procesión del Silencio, en el año de 1988.

El Padre Guti era muy querido por los jóvenes, pues hasta tenía un grupo de teatro con ellos denominado “En Busca de Cristo”, quienes representaban el Viacrucis Viviente del barrio.

Inspirados en las procesiones de arcilla, el grupo juvenil arregló 4 imágenes para salir a las calles, pues ya era momento de innovar y lo hicieron muy bien:

-Jesús Nazareno.
-La Virgen de la Soledad.
-El Apóstol San Juan.
-El Santo Cristo Crucificado.

Esta nueva procesión católica fue innovadora para los coecillenses, quienes no dudaron en participar y arraigar la celebración como parte de su identidad que incluso ha permanecido hasta tiempos recientes.

El primer recorrido de la procesión, partió del Templo de San Francisco y continuó por las calles Héroes de la Independencia y Herreros Fray Daniel Mireles, cruzando el bulevar Hilario Medina para terminar en el Templo donde todo inició.

La conformación de cofradías incluyó el arreglo de las mismas, ya que cada una comenzó a llevar túnicas, capuchas, e instrumentos de la Pasión de Jesús. También se comenzaron a utilizar antorchas, cadenas en los pies, cirios, veladoras y flores que dotaban sentido de pertenencia a esta tradición religiosa”, cita el Instituto Cultura de León (ICL).

Fue en 1991 y bajo la dirección de Oscar Mateo Piña Horta cuando la procesión tomó más fuerza en la ciudad y el recorrido se amplió por las calles: Fray Daniel Mireles, Bosque, Acapulco, San Juan, Candelaria, Herreros; para terminar en el Templo de San Francisco.

Actualmente participan más de mil quinientas personas, desde niños hasta adultos mayores y miles de personas acuden cada año para atestiguar el evento que se lleva todas las tardes del Viernes Santo, sin embargo, debido al COVID-19 esta edición 2020 fue cancelada por la salud de los asistentes. 

“La salud es lo primero y todo lo demás pasa a un segundo término: El personaje, que más se interesó por la salud de la gente y más se dedicó a curar enfermos, fue Jesús de Nazaret, tal como nos lo presenta el Evangelio.

Jesús nos vino a enseñar que lo primero y lo más importante, que tiene que hacer la religión, es resolver el problema que más nos preocupa a todos, el problema de la salud, Dios está donde se remedia el sufrimiento de lo enfermos y el hambre de los indigente”, compartió el Templo de San Francisco de Asís.

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