La Presa de la Olla

Cada primer lunes de julio, las compuertas de la Presa de la Olla se abren en una de sus fiestas más importantes de la ciudad llamada la Apertura de la Presa de la Olla. Esta importante presa fue construida en el año de 1741, con la finalidad de hacer algo para solucionar la constante escasez de agua que sufría nuestro Guanajuato.

El lugar para este proyecto debía de ser espacioso y limpio, por eso, para su construcción se escogió el rancho denominado “de la Olla”, que para entonces se encontraba fuera de la ciudad, de ahí el nombre de la presa que ha conservado hasta ahora.

Cuentan que la mitad de los gastos de construcción de la obra, fueron solventados por el señor Sardaneta y Legaspi, dueño parcial de la famosa mina San Juan de Rayas.

La presa comenzó a captar agua antes de terminarse, por allá por el año de 1747 y, durante más de siglo y medio, surtió de agua a los capitalinos guanajuatenses.

En el año de 1849, durante la temporada de lluvias, logró llenarse motivando para abrir sus compuertas para limpiar lo que era en antiguo río de Guanajuato, manteniendo en buen estado el cauce y creando la tradicional fiesta de la apertura de la Presa de la Olla.

Hoy en día, en este lugar se pueden alquilar lanchas para pasear en sus aguas y visitar la estatua de Miguel Hidalgo en el Jardín de las Acacias, disfrutar de un atardecer en días de campo o disfrutar de una buena botana en sus alrededores.

La presa de la olla, es uno de los puntos más atractivos que pueden conocer los turistas durante su visita a Guanajuato, ya que en sus alrededores se encuentran construcciones elaboradas como casas de descanso que eran de las familias adineradas de la época, edificaciones padrísimas con misticismo y leyendas fantásticas como es la de la famosa casa de las brujas ¿Y si aprovechamos el Cervantino y vamos este fin?

 

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