“Se lo llevó el diablo”

La aparición del diablo, la existencia de brujas, los hechizos, amarres o escuchar a la llorona… son sucesos con los que vivimos todos los mexicanos que causan dudas y cuestionamientos que siempre queremos comprobar.

Se dice que, San Francisco del Rincón, tierra vecina de nuestro Bonito León, es famosa por ser hogar de personas que practican la magia negra y blanca; existía un brujo que cuando murió, su madre buscó en todas las funerarias quién le diera permiso de velar el cuerpo de su hijo para después darle santa sepultura, pero en ninguna tuvo éxito.

Todos le negaban el servicio argumentando que el brujo tenía tratos con Satanás y lo más que pudo hacer una de las funerarias cercanas al Barrio Arriba, fue venderle el cajón de muerto.

La mujer, al retirarse del establecimiento con el cajón de muerto, se encontraba muy preocupada. Pensativa, la madre del brujo recordó cómo él le comentó alguna vez que cuando muriera, lo dejara en el mismo lugar en donde cayó muerto. Le instruyó que no moviera el cuerpo sin vida y que ni se le ocurriera echarle bendiciones ni rezos.

La madre desesperada, debido a que el brujo ya tenía muchas horas de muerto, recordó que por la calle 20 de enero, había una funeraria que recientemente había cambiado de domicilio. A pesar de eso, la mujer decidió llevar ahí al muertito y velarlo con algunos de sus familiares, porque amigos no tenía debido a que era un brujo muy temido.

Pasada la media noche, los deudos que velaban el cuerpo encendieron 4 veladoras y en un ambiente pesado y tenso, ya sea por tradición y por miedo, se dispusieron a rezar como siempre en los velorios el rosario.

Con el rosario en mano, se santiguaron y, al hacer la señal de la cruz, un estrepitoso golpe sacudió la abandonada funeraria.

Un hoyo en el techo prendido en fuego fue lo que ocasionó el ataúd del brujo. El cuerpo que yacía en la caja comenzó a quemarse y a retorcerse como si se estuviera quemando vivo.

La gente despavorida huyó del local y la madre enloquecida se dio cuenta de que el alma de su hijo estaba vendida al diablo.

Al día siguiente, todo el ambiente en la colonia era macabro, nadie hablaba de lo sucedido pero todos conocían la historia del brujo “que se lo llevó el diablo“.

Tal vez te interese

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

.