A 51 años de la ‘Matanza de Tlatelolco’ ¡El 2 de octubre no se olvida!

¡2 de octubre no se olvida! Esa es la frase que año con año resuena en nuestro México, pues es derivada de la “Matanza de Tlatelolco” en la Plaza de las Tres Culturas ubicada en la ahora conocida Ciudad de México.

Ese día murieron decenas y decenas de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que estaban en paro, a manos del Ejército, por órdenes del entonces jefe de Gobierno, Luis Echeverría.

Fue en el año de 1968, justo cuando México era gobernado por Gustavo Díaz Ordaz, un priista que se caracterizó a lo largo de las nuevas generaciones como el responsable de la matanza.

Después de una larga preparación, las Olimpiadas iban a celebrarse por fin, en la capital mexicana, por primera vez en la historia, una ciudad latinoamericana sería la encargada de organizar el acontecimiento deportivo más importante del mundo.

En ese entonces también se había estrenado un tramo mexicano de la carretera Panamericana y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el país pensaba que estaba listo para dar su mejor imagen en el gran escaparate que suponían unos Juegos Olímpicos.

Sin embargo, 10 días antes de la gran apertura de los Juegos Olímpicos, una masacre tiñó de tragedia las calles de la capital.

De acuerdo a testimonios de sobrevivientes, algunos estudiantes, otros padres de familia y amas de casa, las cuatro esquinas de la plaza de las Tres Culturas estaban ocupadas por soldados que vigilaban el mitin del movimiento estudiantil que se estaba celebrando aquella tarde.

Todo transcurría con normalidad hasta que, poco después de las seis, comenzaron los disparos contra los estudiantes. Los allí reunidos se miraban unos a otros sin comprender qué pasaba e intentaban huir del lugar esquivando las balas.

No todos lo lograron. Los cuerpos de quienes murieron en el acto político empezaron a amontonarse por todas partes mientras la plaza se teñía literalmente de sangre.

Se calcula que no eran más de 15 mil personas, una cifra pequeña en comparación con las manifestaciones que llegaron a reunir hasta a 200 mil jóvenes en la plaza del Zócalo. 

Por órdenes del gobierno, el Ejército ya se había retirado un día antes, por lo que no había tensión en el lugar, sin embargo, los “madrugaron” y llegaron a atacarlos de un momento a otro porque las autoridades no querían que el mitin diera una mala imagen durante el evento de talla internacional que estaba a punto de realizarse.

Esta historia ha provocado que año con año manifestaciones de jóvenes salgan a las calles para pedir justicia, incluso, hay una película que ya es un clásico mexicano que se llama “Rojo Amanecer” y cuenta la historia de una familia que vivió en carne propia la tragedia de la tarde del 2 de octubre de 1968.

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