Salvatierra Guanajuato y sus ancestrales prestiños

¿Has ido al municipio de Salvatierra? Si tu respuesta fue sí, estarás de acuerdo con todo lo que te contaremos en esta nota y más, pero si tu respuesta fue “no” sigue leyendo para que conozcas más sobre este pueblo mágico.

Salvatierra es conocida por haber sido la primera zona a la que se le otorgó el título de ciudad en todo el Estado.

Además de la “Marquesada”, en Salvatierra se vive un ambiente de tranquilidad y armonía al pasear por las calles del Centro Histórico, llenas de colores y de grandes monumentos construidos en el Virreinato. La riqueza arquitectónica de este lugar, le ha merecido el reconocimiento como tercera Ciudad Colonial del Estado de Guanajuato y, desde el año 2012 Salvatierra es reconocido como uno de los seis “Pueblos Mágicos”.

Además de todas esas maravillas, Salvatierra es un claro ejemplo de aquellas inolvidables cocinas impregnadas de mil olores muy al estilo mexicano, al preparar las ricas comidas de antaño.

Este ritual de la cocina mexicana en Salvatierra, tiene un misticismo en su elaboración, ya que sus alimentos más tradicionales están basados en recetas secretas guardadas y preservadas ancestralmente por familias que fueron trasmitidas de generación en generación, de abuelas a nietas y de madres a hijas por medio de la tradición oral y de la enseñanza con el ejemplo.

Está por demás decir que Salvatierra y los pueblos que conforman su municipio se caracterizan por su rica variedad gastronómica.

Un claro ejemplo de esta variedad son los famosos y deliciosos “prestiños”. Si no sabes lo que es, quiere decir que no has probado un manjar dulce de los dioses.

El prestiño, es un “panecito” usualmente comido como postre, está elaborado con harina de trigo bañado en jarabe de piloncillo y se sabe que era comido desde las épocas hacendales de Salvatierra.

Para hacer un pestiño, las cocineras de antaño molían el trigo secado al sol, en metate hasta hacerlo harina. Posteriormente, se hace una “bolita” que se amasa con piloncillo, canela y otros ingredientes.

Después, cuando la masa está lista, se le da forma y se fríen y remojan nuevamente en canela y miel de piloncillo. ¡Qué rico!

Si estás pensando que eso es demasiado dulce para ti, piénsalo dos veces, porque el prestiño se acompañan con un atole blanco que le hace buen juego.

Así que como te podrás dar cuenta, los prestiños son un ogullo gastrónomico de Salvatierra, además de ser una tradición que tiene cientos de años.

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